El artista y el pecado
Queremos compartir un extracto de una guía que fortalecerá el carácter de nuestro equipo ministerial en las artes, en nuestra querida iglesia el Faro, esta guía es una ayuda extraordinaria que a revolucionado muchos aspectos de lo que pensábamos que eran las artes dentro de la iglesia y el trabajo con los “artistas” que hay dentro de las iglesias por eso mismo Quero compartir un pequeño extracto de esta guía ministerial que estaremos aplicando dentro de poco en nuestra iglesia.
para los de el ministerio de artes, no pueden perderse esta oportunidad es una real bendición,
¿QUE PASA SI FALLO?
Yo fallo a menudo y me consuelo sabiendo que si confieso mis pecados, Dios es fiel y justo no solo para perdonar mis pecados sino para limpiarme de toda injusticia (1 de juan1:9). Cuando fallamos, no debemos alejarnos de Dios, pensando en que ya no nos quiere, que ya no nos ama. Debemos correr a sus brazos amantes. Julián de Norwich dijo: ≤Nuestro amable Dios no quiere que sus siervos se desesperen porque fallen frecuente y gravemente; por que nuestras caídas no son ningún obstáculo para que el nos ame≥.
Con frecuencia veo a artistas que parecen sufrir mucho cuando se ven confrontados con su pecaminosidad. Sin embargo, necesitamos estar en guardia contra el emocionalismo sin verdadero arrepentimiento. No hay nada incorrecto con emocionarse, Santiago dice que tenemos toda la razón para lamentarlos y llorar cuando se trata de nuestros pecados(Santiago 4:9). Cuando Isaías se enfrento cara a cara con un santo Dios y reconoció su condición de pecador, exclamo; “Hay de mi, que soy muerto!”(Isaías 6:5). Sin embargo, el emocionalismo sin genuino arrepentimiento desafía la seriedad de nuestro pecado. Necesitamos algo mas que rozar la superficie con nuestras emociones; necesitamos dejar que la gravedad de nuestra intencionada desobediencia penetre profundamente en nuestras almas. He visto a artistas mostrar mas dolor por verse atrapados en el pecado que por el hecho de haber ofendido al santo Dios. Esta esta es la diferencia entre sentir vergüenza por un pecado y sentir arrepentimiento verdadero. El verdadero arrepentimiento es algo mas que sentirse mal. Involucra un sincero remordimiento por haber agraviado al Espíritu Santo. Involucra asumir responsabilidad por el pecado y renunciar al mismo. Decir una y otra vez “señor, lo siento, lo siento, lo siento, te prometo que nunca lo vuelvo a hacer” es algo mas profundo comparado con la oración de David después de pecar con Betsabe. Oigamos unos cuantos pasajes:
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Estos es arrepentimiento genuino. No es mera emoción sin sustancia. Uno se da cuenta del remordimiento de David. Uno se da cuenta de su quebrantamiento y su vergüenza.
Nótese que David reconoce su pecado y renuncia a el. Se coloca en sumisión al señor. Es evidente que su emoción es sincera, y que va acompañada de arrepentimiento verdadero.
El arrepentimiento es el cambio de Corazon que con la ayuda de Dios produce un cambio en nuestra conducta.
EL Corazon de un artista, Rory Noland
para los de el ministerio de artes, no pueden perderse esta oportunidad es una real bendición,
¿QUE PASA SI FALLO?
Yo fallo a menudo y me consuelo sabiendo que si confieso mis pecados, Dios es fiel y justo no solo para perdonar mis pecados sino para limpiarme de toda injusticia (1 de juan1:9). Cuando fallamos, no debemos alejarnos de Dios, pensando en que ya no nos quiere, que ya no nos ama. Debemos correr a sus brazos amantes. Julián de Norwich dijo: ≤Nuestro amable Dios no quiere que sus siervos se desesperen porque fallen frecuente y gravemente; por que nuestras caídas no son ningún obstáculo para que el nos ame≥.
Con frecuencia veo a artistas que parecen sufrir mucho cuando se ven confrontados con su pecaminosidad. Sin embargo, necesitamos estar en guardia contra el emocionalismo sin verdadero arrepentimiento. No hay nada incorrecto con emocionarse, Santiago dice que tenemos toda la razón para lamentarlos y llorar cuando se trata de nuestros pecados(Santiago 4:9). Cuando Isaías se enfrento cara a cara con un santo Dios y reconoció su condición de pecador, exclamo; “Hay de mi, que soy muerto!”(Isaías 6:5). Sin embargo, el emocionalismo sin genuino arrepentimiento desafía la seriedad de nuestro pecado. Necesitamos algo mas que rozar la superficie con nuestras emociones; necesitamos dejar que la gravedad de nuestra intencionada desobediencia penetre profundamente en nuestras almas. He visto a artistas mostrar mas dolor por verse atrapados en el pecado que por el hecho de haber ofendido al santo Dios. Esta esta es la diferencia entre sentir vergüenza por un pecado y sentir arrepentimiento verdadero. El verdadero arrepentimiento es algo mas que sentirse mal. Involucra un sincero remordimiento por haber agraviado al Espíritu Santo. Involucra asumir responsabilidad por el pecado y renunciar al mismo. Decir una y otra vez “señor, lo siento, lo siento, lo siento, te prometo que nunca lo vuelvo a hacer” es algo mas profundo comparado con la oración de David después de pecar con Betsabe. Oigamos unos cuantos pasajes:
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Estos es arrepentimiento genuino. No es mera emoción sin sustancia. Uno se da cuenta del remordimiento de David. Uno se da cuenta de su quebrantamiento y su vergüenza.
Nótese que David reconoce su pecado y renuncia a el. Se coloca en sumisión al señor. Es evidente que su emoción es sincera, y que va acompañada de arrepentimiento verdadero.
El arrepentimiento es el cambio de Corazon que con la ayuda de Dios produce un cambio en nuestra conducta.
EL Corazon de un artista, Rory Noland


1 Comentarios:
GUAUUUUUUUUUUUU.....!!!
TREMENDO
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