HABIA UNA VEZ UN MINISTERIO GRANDE Y UN MINISTERIO CHICO

un hombre en un rancho clavaba un anuncio indicando que tenia para vender algunos cachorros de perro de pura raza, cuando sintio que alguien le galaba su chaqueta, miro hacia abajo y vio a un niño con una gran sonrisa y algo en su mano.
-Señor- le dijo -, quiero comprar uno de sus perritos.
A lo que contesto el hombre:
-Estos cachorros proviene de padres de pura raza y cuestan bastante dinero.
El niño bajo su cabesita un momento, miro de nuevo al ranchero y le dijo:
-solo tengo dos pesos, ¿eso es suficiente para mirarlos un poco?
-Claro que si- respondio el hombre.
seguidamente silbo, llamo a la perra y a los pocos segundos aparecio seguida de unas cuantas bolitas de pelos con patas y ojos, pero al final, esforsandose por seguir a los demas, aparecio uno mas pequeñito que tenia dificultades para correr.
el niño le dijo al ranchero:
-Señor, quiero aquel perrito.
el hacentado se arrodillo al lado y le contesto:
-hijo, no estoy seguro de qyue lo quieras, el nunca va a ser capaz de correr y jugar como los otros perritos. El niño tomo los pantalosnes y los levanto mostrando unos zapatos ortopedicos y unas abrazaderas de acero que sostenian sus piernas. miro al ranchero y le dijo:
-yo tampoco voy a poder correr como los demas niños, y ese perrito va a necesitar a alguien que pueda entenderlo.
eso es el ministerio cristiano, las personas somos como ese perrito, necesitamos a alguien que sea capaz de entendernos.
incluso entre los ministerios o acaso el ministerio grande alguna vez no fue chico?


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